Preguntas frecuentes


Sí y no. No estrictamente pero nuestro “Río Submarino” no representa un salto tecnológico. Todos sus constituyentes han sido ya utilizados a gran escala, pero para otros propósitos. Es su combinación lo que constituye su verdadera innovación.


Está fabricado con fibras termoplásticas de alta resistencia que existen en el mercado y otros materiales plásticos, tales como polyester de alta tenacidad o polyolefina. Se fabricaría en Francia aunque si Chile se va a un proyecto muy largo estudiaríamos la posibilidad de implantar una planta acá.


Dados los caudales muy importantes que se está ideando para Chile, nos iríamos al diámetro mayor que son 4 metros. Y en algunos tramos, varios tubos paralelos.


Hemos calculado que dadas las condiciones meteo-oceanográficas chilenas avanzaríamos en velocidad de crucero a una velocidad aproximada de 8km/día o sea que una etapa “tipo” de 250km se realizaría la colocación en un mes aproximadamente. La colocación del tubo no constituye el camino crítico del proyecto. Lo constituyen las obras en tierra y todo el tema de la permisología.


Técnicamente es posible entregar agua en todos los puntos que se quiera. Ahora económicamente, no es rentable realizar entregas pequeñas. Una salida a tierra sólo se puede justificar con caudales importantes.


Están las instalaciones de recepción del tramo anterior y las instalaciones de salida para el tramo posterior. Como instalaciones de salida están :
• Toma de agua
• Filtración y cloración (estas dos primeras sólo en los ríos de salida, no en las paradas intermedias)
• Canalización hasta los aterrajes
• Estación de bombeo
• Torre de equilibrio (golpe de ariete)
Como instalaciones de llegada están:
• Canalización desde los aterrajes
• Torre de equilibrio
• Estanque de distribución


Efectivamente se debe filtrar y clorar para no transportar materias sólidas u orgánicas en suspensión en el tubo, que podrían dañar el tubo y el sistema a la larga. Pero son procesos muy estándar y muy leves. En destino el agua debe ser tratada para el consumo humano como cualquier agua bruta.


Hemos estudiado muchas variantes posibles hasta 60m3/s . Todo dependerá de la demanda solvente que se manifieste en los estudios complementarios que realizaremos en los años próximos. De momento, la demanda identificada para una zona de Valparaíso hasta Coquimbo quizás se pudiera abastecer con el río Rapel sólo. Si nos fuéramos hasta Copiapó, habría que sumarle agua tomada en el Maule con toda probabilidad, y si nos fuéramos hasta Arica habría que irse hasta el Biobío para tener caudal físico y jurídico suficiente para atender todo el caudal demandado.


Hay varias maneras de hacerlo. Y nos decidiremos en los estudios complementarios. De momento, nos inclinamos por unos tubos rellenos de arena que se dragaría del fondo marino, si es que se obtienen todos los permisos al respecto.


La mayoría de las obras en tierra las construirán seguramente empresas chilenas de construcción. Y probablemente también los aterrajes. Esto representará numerosas centenas de personas: en una etapa tipo, estos dos epígrafes pueden representar hasta 350MUSD. Luego durante la operación del sistema, habrá equipos de mantenimiento en todas los puntos de toma o de entrega, habrá toda la gestión del sistema de monitoreo de la red, y habrá seguramente también un equipo marino dispuesto a intervenir en alta mar para reparar el tubo 24horas al día, 365 días al año.


Ninguno, no hay buzos ni para la instalación ni para la reparación. Lo que si habrá son robots submarinos que participarán en esos dos procesos. El tubo se coloca a mínimo 75 o 100m de profundidad donde es muy difícil que vayan buzos.


Por muchos motivos : 1. podemos llevar grandes cantidades, si vamos a 50m3/s esto representaría casí otras tantas desaladoras, lo que sería muy difícil de instalar todo a lo largo de la costa 2. Nuestro consumo energético es muy reducido: como cuatro veces menos que la desalación (nuestro sistema desde el Biobío hasta Arica consumiría 0.9kWh/m3 donde la desalación gasta hasta 4kWh/m3) 3. Nuestro sistema no representa una gran molestia ni en el momento de su instalación ni durante su operación a largo plazo ya que va en la inmensa mayoría bajo el mar 4.


Sí, tenemos conversaciones con diferentes grupos chilenos y extranjeros que han expresado su interés para participar en su promoción, construcción, operación y financiación. Estas conversaciones irán profundizándose a medida que vayamos avanzando en la realización de los estudios complementarios que llevarán a la licitación de una primera fase en 2 o 3 años. También estamos a la espera de iniciar conversaciones con más grupos.


Desde luego que ¡Sí! Queremos informar a todos los interesados por este proyecto en el Norte Grande y Chico de Chile sobre nuestro proyecto para que todo el mundo pueda formar su opinión en todo conocimiento de causa. Aportaremos las contestaciones a todas las preguntas que se nos hagan. También estaremos a la escucha de las preocupaciones que se nos transmitirán para poder darles una solución en los estudios futuros y así mejorar nuestro proyecto.


Una etapa « tipo » de aprox. 200km con un caudal entre 5 y 10 metros cúbicos por segundo costaría alrededor de 1000 millones de dólares. El proyecto completo desde el Biobío hasta Arica costaría entre 10 y 15.000 millones de dólares según el caudal transportado. Eso se haría por etapas: habría a lo mejor 10 o 12. Llegaría el agua a Arica para 2025 dependiendo de la urgencia que se le dé al proyecto. Escalonado a lo largo de tantos años representaría un 0,25% del PIB del país o un 1% del Presupuesto nacional por año.